El problema nunca fue el huevo: el truco para que la mayonesa casera no se corte
Huevo y aceite son fundamentales, pero hay un detalle clave. Te enseñamos la técnica con minipimer, la versión a mano y las proporciones que necesitás para perderle el miedo a la mayonesa casera.
Huevo y aceite son fundamentales, pero hay un detalle clave. Te enseñamos la técnica con minipimer, la versión a mano y las proporciones que necesitás para perderle el miedo a la mayonesa casera.
Hacer mayonesa casera es facilísimo, pero alrededor de la receta creció un mito que asusta a medio mundo: la proporción exacta de huevo y aceite. La mala noticia es que ese mito no se sostiene. La buena es que entender qué pasa adentro del bol es todo lo que necesitás para que no se te corte nunca más. Lo explica Harold McGee en su clásico La buena cocina: una sola yema puede emulsionar una docena de tazas de aceite, casi tres litros.