La seguridad energética en una era de disrupción
Por Diego Hernández Díaz, Luciano Di Fiori y Tiago Devesa
GINEBRA/HOUSTON/LISBOA—La mayor crisis energética de la historia moderna nos ha dejado una lección sorprendente: el sistema energético mundial es capaz de adaptarse de manera extraordinaria.
Estados Unidos, Japón y Europa recurrieron a sus grandes acopios de petróleo; China también, aprovechando simultáneamente la flexibilidad que había incorporado a sus refinerías e industria petroquímica, y hasta a su sistema de transporte. Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos canalizaron el petróleo a través de oleoductos que evitan el estrecho de Ormuz.